Experimentar de forma continua, no solo fomenta la innovación y la mejora constante, sino que también permite una adaptación más rápida a los cambios del mercado y a las necesidades de los usuarios.
La experimentación como hábito.
-Promueve una cultura donde la curiosidad, la exploración y el cuestionarse son valorados.
-Reconoce y celebra tanto los éxitos como los aprendizajes derivados de los experimentos fallidos.
Esto reduce el temor al fracaso, un obstáculo común en las empresas.
-Establece procesos donde la experimentación es parte de las actividades diarias, como, incluir fases de prueba en los ciclos de desarrollo de productos o campañas de marketing, entre otras.
-Necesita recursos, incluyendo tiempo, presupuesto y herramientas.
-Cada experimento debe tener un objetivo claro y métricas que nos ayuden a su evaluación.
-Formación continua, estas siempre al corriente de todas las novedades del sector y herramientas que nos ayudan al desarrollo de nuestras funciones.
-Aprender de otros, investiga que hacen otros (cualquier sector, puesto y que le esté funcionando) y como puedo adaptarlo a mi negocio.
-Invierte en herramientas que ayuden a progresar y dinamizar.
-Se debe documenta cada experimento, incluyendo hipótesis, diseño, resultados y sobre todo los aprendizajes.
-Dedicar tiempo a analizar los resultados de cada experimento.
No busques solo si algo funcionó, sino por qué funcionó o por qué no.
-Utiliza los insights obtenidos de los experimentos para iterar y mejorar continuamente tanto productos, servicios o estrategias de marketing.
-Busca formas de escalar esos aprendizajes a otras áreas del negocio o proyectos cuando los resultados son positivos.
-Fomenta la colaboración entre diferentes equipos/departamentos en la planificación y ejecución de experimentos.
Al mismo tiempo comparte los resultados ya que el “conocimiento es poder” para todos.
Al hacer de la experimentación un hábito, no solo mejoras continua tus productos, servicios y estrategias, sino que también creas un entorno dinámico que se adapta y responde proactivamente a solucionar situaciones negativas y promueve oportunidades de mejora continua.